¿Qué siente el Padre José Luis al festejar el triple jubileo que recuerda los 50 años de la llegada del movimiento de Schoenstatt al Ecuador, los 10 años del colegio Monte Tabor-Nazaret y los 100 años de ordenación sacerdotal del Padre José Kentenich?
Mucha alegría de haber participado en este jubileo.

¿Es verdad que conoció al padre José Kentenich? ¿Cuándo y dónde?
Sí, lo conocí en Roma con otros sacerdotes durante un retiro en la Navidad de 1965. En una oportunidad pude dar una misa con el Padre Kentenich como monaguillo.
Sabemos que usted fue uno de los mejores mentalizadores de la creación del colegio Monte Tabor-Nazaret. ¿Cuáles fueron los ideales con los que se construyó el proyecto? Y ¿Qué recomienda usted hacer para seguir cultivándolos?
Nuestra intención fue aplicar la pedagogía de Schoenstatt en la educación. Ya habíamos tenido esta experiencia con los grupos de matrimonios, los niños, los universitarios y los profesionales; y eso nos inspiró a crear un proyecto en la educación.
¿Qué consejo podría dejarle el Padre José Luis, uno de los fundadores de nuestra institución, a todos sus integrantes?

Uno de los muchos de los que puedo dar es que puedan insertarse y hacer propia la pedagogía del movimiento de Schoenstatt, me refiero a la responsabilidad y todo aquello que aprenden.
Esas fueron las palabras de quien vivió y vive de cerca la dicha de celebrar este triple jubileo de mucha importancia para quienes formamos parte de la Unidad Educativa Monte Tabor-Nazaret, y en especial, del Movimiento de Schoentatt. ¡Felicidades tres veces, por esa celebración!
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