PROYECTO

Padre José Luis Nieto

Precursor del movimiento schoenstatiano en el país, mentalizador del colegio Monte Tabor- Nazaret y acólito del Padre Kentenich agradece a la Mater las gracias recibidas.

Por: Gianella Vasconcellos

Padre José Luis Nieto

“Mis hermanas me invitaron a participar de los primeros encuentros del movimiento”.

Transcurría el año 1962 cuando el Padre José Luis Nieto aceptó la invitación de sus hermanas Elsa Nieto de Ramírez e Italia Nieto de Vergara (esta última fallecida), para integrar los grupos de estudio y oración conformados entonces por matrimonios y jóvenes.
Dos años antes, un sacerdote español de nombre Juan Fernández, capellán del colegio donde se educó el Padre José Luis, dialogando con ex alumnos que conocieron del movimiento en un viaje a Chile, decide trasladarse a ese país y traer al Ecuador la semilla  del Movimiento de Schoenstatt.

“Cuando regresó el Padre Juan Fernández, desde Chile, se contactó con el grupo de señoras y jóvenes que ya se reunían; y es allí donde nos unimos al movimiento”, nos dijo el Padre José Luis mientras revivía recuerdos de los inicios de la espiritualidad que cumple ya 50 años en nuestro país; y por lo que asegura: “Para mí es una confirmación de que cuando uno pone la confianza en la Mater y trata de descubrir el querer de Ella, se realiza todo”.

“El educador tiene que ser tierno como una madre, pero duro como un diamante”.

El Padre José Luis recuerda con exactitud la fecha en que conoció al Padre Kentenich - “Fue en la Navidad de 1965, un día después de que él llegase a Schoenstatt desde Roma”, nos dijo, además de compartirnos la bendición de haber mantenido diversas conversaciones personales, confecciones y reuniones de grupo, junto al Padre.

Padre José Luis
PJK
  • -¿Cómo definiría usted al Padre José Kentenich?

Yo lo defino como una persona muy cercana, paternal; con una conciencia clara de su papel de fundador del Movimiento de Schoenstatt. En síntesis, una persona terriblemente enamorada de la Mater.

  • -¿Y cómo combinaba el Padre Kentenich la firmeza y la ternura del educador?

El Padre siempre decía: “Yo no soy abuelo y el Padre educador debe ser firme también. Es cierto que hay que saber interpretar las reacciones de las personas, pero con autoridad, pues no son los jóvenes los que ponen las normas. Ellas ya están dadas”.

La última vez que el Padre José Luis Nieto vio al Padre José Kentenich fue en la víspera de su muerte. Recuerda con nostalgia que esa última misa le sirvió de acólito, despúes se despidió de él y regresó a Madrid donde se preparaba, entonces, para sacerdote.

 

Los diez años del colegio confirman nuestra confianza en la Mater.

Nuestro Colegio

La creación de lo que hoy es la Unidad Educativa Monte Tabor-Nazaret la inspiró el deseo de aplicar la pedagogía de Schoenstatt en la educación, debido a que ya se había hecho el intento en Chile; y en esos inicios estuvo también el Padre José Luis Nieto, junto a un grupo de mentalizadores ,que aun no descansan hasta ver multiplicados los frutos.             
“Nosotros comenzamos el colegio, simplemente, con la certeza de que si la Mater  lo quería, Ella iba a cuidar del  proyecto pedagógico;  y hoy la experiencia nos dice que, desde el Santuario, Ella ilumina, actúa y fortalece los corazones de quienes confían”, nos dijo.
Habiéndose cumplido ya diez años de la puesta de esa primera semilla, el Padre José Luis recordó con cariño los inicios de este proyecto, así como los cincuenta años del movimiento schoenstatiano en Ecuador y la ordenación sacerdotal de su fundador; de quienes dijo: “ Son una prueba palpable de la confianza en María”.